Había oido hablar muchas veces de Black Mirror, pero no ha sido hasta hace poco (por insistencia de cierta persona) cuando me he puesto con la primera temporada. Consta de 3 capítulos con historias cerradas, cada uno con su propia historia, tema y personajes aunque todos tienen en común el uso abusivo de la tecnología y los medios a través de las redes sociales, la televisión… etc, y de como todo esto nos afecta directamente. Podría decirse que se trata de una serie de Ciencia Ficción, que lleva al límite lo anteriormente mencionado con unas historias verdaderamente originales y que desde luego a mi por lo menos me han impactado todas ellas.

El primer capítulo probablemente es el que más me han impactado de los tres. El primer ministro Británico es avisado de un video que ha aparecido dirigido especialmente a él, donde una chica conocida como la Princesa Susana cuenta que ha sido secuestrada, y que si no quieren que la maten… el primer ministro deberá follarse un cerdo en directo por televisión. Así sin mas empieza bastante fuerte la serie, y a medida que va avanzando el capítulo me ha ido sorprendiendo cada vez más la forma de actuar de los medios, la de la gente de calle, e incluso como va actuando el primer ministro a medida que va avanzando el capítulo. Para mi un gran capítulo que como digo, dudo mucho que nos resulte fácil de olvidar.

Quizás el segundo episodio es el más «light», pero no por ello deja de sorprender. En este caso nos encontramos en un mundo bastante más futurista, con una altísima tecnología llena de pantallas, menus que controlan mediante con los gestos de la mano. Su forma de vida se reduce a pedalear para conseguir dinero, que a su vez este dinero lo utilizan para pagar su comida, jugar en su habitación, comprar elementos para su avatar en la pantalla. Lo más curioso de todo es que las habitaciones al constar solo de pantallas los obligan a ver la tele aunque ellos no quieran, con una gran carga de publicidad. Si cierran los ojos la transmision se para con mensajes de alerta bastante pesados para que el sujeto abra los ojos y siga viendo la publicidad. Si quieren saltarse dicha publicidad deberán pagar con créditos que ganan pedaleando.

La única forma de salir de esta interesante vida de pedaleo parece que es accediendo a un Show del palo «tu si que vales», donde si reconocen que tienes algún valor te sacarán de ahí para darte una vida mejor pero eso si, solo se puede participar a cambio de una exagerada cantidad de dinero. Hasta aquí voy a decir, otro capítulo bastante entretenido que me ha gustado bastante.

El tercer capítulo, a pesar de que a simple vista se parece mucho a nuestra realidad, me ha parecido bastante curioso. Más que impactante me ha resultado bastante angustioso, y eso que de primeras no me estaba emocionando demasiado el capítulo. En esta historia la humanidad cuenta con un chip que se puede implantar en su cabeza detrás de la oreja, y dicho chip permite a cada uno gestionar su memoria como si se tratara de un DVD, pudiendo rebobinar, visualizar momentos que hemos vivido con todo detalle, hacer zoom, utilizar un sistema para leer los labios a personas que no llegamos a escuchar… incluso poder borrar elementos de nuestra memoria que no nos interesen. Puede que de primeras no parezca una trama muy interesante, pero se ve claramente como este dispositivo puede llegar a cambiar tu vida de la forma que menos esperas.

Serie bastante recomendada, estoy deseando ver las siguientes temporadas desde que cuente con algo de tiempo. No puedo quejarme de la calidad de las series que me están recomendando últimamente la verdad, y todavía me falta por ver WestWorld que parece ser que está siendo de lo mejorcito que ha salido últimamente.